CALIS DE TABARNAC
Calis de Tabarnac
Por: Daniel Cardona Ochoa
Aprender un nuevo idioma jamás dejará de ser una experiencia divertida, sobre todo en lo que respecta a groserías, vulgaridades y palabras ofensivas en particular.
¿Quién no ha visto gozar a un niño que repite sin cesar la palabra “puta” al comprender instintivamente su significado?
“Mother fucker”, “Merde”, “Coño”; sonoras e irresistibles, ¿Me equivoco? No lo creo!
Además. ¿Cómo integrarse a una cultura totalmente diferente sin saber cómo insultar al prójimo? Imposible! Es cuestión de supervivencia.