Lo más sensato es abandonar este lugar y establecerse en un anónimo pueblo donde nadie te conozca, donde un forastero sea algo exótico y no un estorbo.
El nombre de Tek se le viene a la cabeza. Lo dejaron Tek porque puede beber tequila como un demente sin perder la conciencia. También convicto y con las puertas cerrándose en sus narices optó por viajar a ese pueblo del sur en el que la primavera es eterna.
Móvil 28.
70 dólares.
Camina hasta la puerta de abordaje. El bus está parqueado y vacío.
Un conductor de aspecto serio y uniforme impecable observa su reloj de mano. El Zorro se acerca. Sube los dos escalones que lo ubican frente al chofer. Saca un billete de 10 dólares y el amuleto de madera.
registradora.
- Me temo que no es suficiente – responde el conductor – le agradecería regresar por donde vino, es hora de partir – agrega imperturbable mirando de nuevo su reloj a la vez que enciende el motor del vehículo.
- Vamos amigo, el bus está vacío, no pierde nada
- Creo que no le hará falta su abrigo. El vehículo es climatizado y el pueblo al que se dirige es bastante cálido.
- Es un regalo de mi padre.
- Sabré tratarlo bien – responde sonriente.
el climatizador lo adormece. Un sueño profundo lo embarga. Al parecer la silla del autobús es más cómoda que la cama de su celda.
pueblo pequeño donde lo único grande es una muchacha con un apetito feroz. El conductor se detiene, apaga la música y lo invita a salir del vehículo. El Zorro se baja sin despedirse. El truco del abrigo fue un golpe bajo. Las caras afeitadas con uniformes planchados suelen albergar corazones sucios. El suyo tal vez no sea muy limpio pero al menos no intenta simularlo.
- Gracias – responde sonriendo.
Camina hasta la barra. Se sienta al lado del hombre que bebe Jimador como si fuera
agua.
- Zorro? - pregunta sorprendido antes de lanzársele en un abrazo fuerte.
gustaba observar. El otro es un loco que no sabe de autos, un emo bobo que busca una excusa para estrellarse contra un muro de concreto. Vienes conmigo, lo exprimimos y vamos por mitades.
- No me necesitas, el dinero es tuyo.
- A quien engañas? Estás blanqueado, vienes conmigo.
- No está mal, el acento extraño alborota a las gordas tetonas hijas de rancheros ricos.
- Te casaste con una?
- Lo mío es un belleza. Lástima lo bandida, pero eso se cura a punta de garrote.
horas llega.
- La muy puta quiere saber a que horas llego para hacer de las suyas – le dice a su amigo – le voy a dar una sorpresita.
- Arrepentiste? – repite antes de soltar una carcajada ensordecedora – Ya llego.
No es que la puntualidad no sea uno de sus atributos. Es uno de esos trucos que los pueblerinos ignoran. Es una de las tantas formas de despertar ansiedad.
- Veinte mil dólares que no tenía. Ya sabes, con el tequila me arriesgo a lo que sea, soy inmune.
- Las viejas costumbres no se abandonan. No es fácil hacerlo, sabes? Además don’t worry man, vamos a sacarle la leche a este cacharro en una carretera abandonada, no es un circuito alrededor de la plaza.
El Zorro se permite colocar uno de los Cds que Tek guarda en su gaveta.
“Highway to Hell” de AC/DC los acompaña mientras llegan al sitio de
encuentro.
- Eso es basura viejo Zorro, es una costumbre idiota. A que tus padres dicen que los
buenos tiempos eran los de Jagger y McCartney. Tus hijos dirán que la época de
oro es la del mariquita de Nirvana – acentúa el nombre de este grupo en tono
peyorativo – Eso es basura viejo.
- Tal vez sea cosa de estarnos haciendo viejos.
- No quiero ofenderte loco, pero veo que las vacaciones tras las rejas no te enseñaron nada. Te veo perdido pero con este pecho vas a ver la luz. No se trata de que nos estemos haciendo viejos, se trata de aceptar que las estrellas se apagan. Por eso es mejor meterse un tiro en medio de los ojos antes de que te andes cagando en la camilla de un hospital de
caridad. Ya no eres un polluelo viejo.
resto, ¿y sabes qué loco? Lo que le hiciste al mariquita estuvo grande, viejo, se lo tenía muy merecido el caribonito. La falla fue que te dejaste agarrar, a veces hay que esconder al polluelo y sacar al halcón, viejo, te lo digo yo que me ha tocado torear fieras bravas.
los cuatro años que pasó en su celda.
salvado, ¿qué respeto puede despertar un marica como ese? Si te quieres matar te
cortas las venas hacia abajo y asunto arreglado. El mariquita lo hizo de lado,
puedes creerlo? Es una forma maricona de llamar la atención viejo Zorro, es lo
mismo que hacen las estrellitas de Hollywood cuando se meten un frasco de
ibuprofeno antes de marcar el 911, no es mas que un fraude, un chiste barato. Ya
verás como lo blanqueamos, al chico no le interesa ganar la apuesta, seguro se
va a dar de frente contra el roble mas gordo, seguro, y sabes por qué? …
- Por qué simplemente no toma su auto y se estrella contra un muro? Por qué esta farsa de la carrera? No le veo la lógica.
- Porque es un cobarde – responde Tek deteniendo su auto.
- No capto.
- No es capaz de asumir la responsabilidad de su propia muerte. Quiere hacernos partícipes. Es un marica, ya te dije, no hay mucho por entender. Necesita complicidad para suicidarse, no es capaz de hacerlo solo – asegura mientras desciende del auto.
Sintonizan sus relojes en un conteo regresivo de dos minutos.
El chico no lo hace mal y toma una ventaja considerable. Tek maldice y lleva su coche al límite logrando alcanzar a su contrincante. Una curva se va haciendo cada vez mas
cercana y ninguno parece tener la intención de disminuir la velocidad.
Al salir de la curva se encuentra de frente no con un roble ni con un muro de concreto. Es una motocicleta con dos pasajeros lo que se atraviesa en su camino para decirle que
la carrera ha terminado y que si la muerte se hará presente esta noche no será a él a quien habrá de sonreírle.
- ¿Acaso estás loco? – le contesta con furia
- De esta no se salvan. Les diste con todo. Y si se salvan quedan hechos vegetales.
Míralo como un favor. Si les preguntas te dirán que los dejes ir tranquilos. Y eso es lo que vamos a hacer. Andando.
- Pero …
- Yo no voy a arriesgar mis pelotas por una causa perdida. Están muertos. Yo tengo asuntos pendientes con la justicia y no pienso volver a pisar una cárcel de nuevo. Y te juro que si me jodes te puedes olvidar de tus ideas suicidas, otro te va a sacar las tripas
antes de que lo intentes de nuevo.
Desaparecen. La carrera
termina.







